En un avance significativo, especialistas del Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) lograron el nacimiento de Camu, la primera ternera de la raza Wagyu en Perú. A través del método de transferencia de embriones, esta ternera tiene un alto valor genético que le permite producir carne de calidad excepcional, tanto en términos nutricionales como organolépticos.
Camu es el resultado de la fusión genética entre Atenea TE (Madre – PER01WA) y el toro Sanmarro 1836F (Padre), ambos con una genética superior. Estos padres transmiten genes que favorecen un mayor peso de carcasa, un área ideal de ojo de lomo (indicador de musculosidad y rendimiento de cortes de alto valor comercial) y un excelente nivel de marmoleo, es decir, grasa intramuscular.
Gracias a estas características genéticas, Camu tiene una notable capacidad para infiltrar grasa en su tejido muscular, lo que le otorga un sabor, terneza, textura y jugosidad superiores a otras carnes. Esta habilidad para generar altos niveles de infiltración de grasa es una de las características únicas de la raza Wagyu, que ha demostrado ser la mejor carne del mundo en paneles de degustación.
Otra ventaja de la raza Wagyu es su alta proporción de grasas insaturadas, particularmente omega 3 y 6, lo que la hace más saludable en comparación con otras razas de ganado.
Camu se integra al núcleo genético de la entidad en la Estación Experimental Agraria Donoso, en Huaral, donde se le brindará un manejo adecuado con alimentación balanceada, control de sanidad y bienestar animal. El objetivo es producir, en el corto plazo, material genético para generar crías de alta calidad cárnica que beneficien a pequeños y medianos productores.
El Wagyu, originario de Japón, es reconocido mundialmente como la carne de mejor calidad. Su sabor, terneza y jugosidad lo convierten en un ingrediente exclusivo para platos gourmet de alto costo, y sus cortes se distinguen por el intenso marmoleado, lo que potencia su sabor único al ser cocinado.