Subiran precios de fertilizantes en Perú
14/06/2036
La escasez y el alto costo de los fertilizantes continúan siendo una amenaza para la agricultura peruana. Aunque la crisis mundial provocada por la guerra entre Rusia y Ucrania ya no ocupa los titulares de años anteriores, el problema de fondo sigue sin resolverse: el Perú continúa dependiendo casi al 100 % de la importación de urea, uno de los fertilizantes más utilizados por los agricultores del país.
Durante los últimos
años, miles de productores de papa, maíz, café, cacao, arroz y otros cultivos
tuvieron que reducir el uso de fertilizantes debido a los elevados precios,
afectando directamente la productividad de sus parcelas. Las consecuencias se
reflejaron en menores cosechas, mayores costos de producción y un incremento en
los precios de los alimentos.
La situación actual
genera preocupación porque el país sigue siendo vulnerable a cualquier crisis
internacional. Expertos advierten que conflictos geopolíticos recientes en
Oriente Medio y las interrupciones en importantes rutas comerciales mundiales
podrían volver a encarecer los fertilizantes en los mercados internacionales,
afectando nuevamente a los agricultores más pequeños.
A ello se suma otro
desafío que golpea al campo peruano: la escasez de lluvias. En diversas
regiones agrícolas, incluido Cusco, las condiciones climáticas adversas vienen
afectando el desarrollo de los cultivos, generando un doble problema para los
productores que deben enfrentar tanto el aumento de costos como las
dificultades climáticas.
Actualmente,
especialistas y diversos sectores productivos insisten en la necesidad de
impulsar una industria nacional de fertilizantes utilizando el gas natural de
Camisea, una propuesta que podría reducir la dependencia externa, estabilizar
los precios y fortalecer la seguridad alimentaria del país. Sin embargo, este
proyecto continúa pendiente mientras el Perú sigue gastando cientos de millones
de dólares al año en importaciones.
Para miles de
familias agricultoras, especialmente en regiones productoras como Cusco, La
Convención, Junín, Cajamarca y Puno, el acceso a fertilizantes asequibles no
solo representa una herramienta para mejorar sus cosechas, sino también una
garantía para mantener la producción de alimentos que llegan diariamente a la
mesa de millones de peruanos. La gran pregunta sigue siendo la misma: ¿está
preparado el Perú para enfrentar una nueva crisis mundial de fertilizantes?