Un nuevo estudio revela que el bienestar de los cerdos machos tiene un impacto directo en el comportamiento emocional de los lechones. Los cochinillos nacidos de machos criados en condiciones de mayor bienestar, como en boxes(jaulas) individuales enriquecidos, muestran menos señales de miedo y ansiedad, en comparación con los que provienen de machos confinados en celdas pequeñas. Estos lechones también presentan niveles más bajos de cortisol, un indicador clave de estrés.
El estudio, apoyado por la FAPESP y publicado en Frontiers in Animal Science, muestra que, a pesar de no tener contacto directo con los progenitores, las condiciones en las que los cerdos machos son criados afectan profundamente la salud emocional de la camada. Cerdos machos alojados en espacios pequeños, donde apenas pueden moverse, producen lechones con mayor percepción del dolor y más sensibles al estrés.
Los resultados subrayan la importancia de mejorar el bienestar de los animales reproductores para obtener lechones más saludables y menos estresados, lo cual no solo mejora su bienestar, sino también la productividad y supervivencia de las crías. Los estudios indican que los cambios en las condiciones de alojamiento pueden generar cambios epigenéticos en los machos, los cuales podrían transmitirse a sus descendientes, afectando su fisiología y comportamiento.
Este hallazgo ofrece una valiosa lección para los criadores de cerdos: un mayor bienestar de los machos no solo es un acto ético, sino también una estrategia para aumentar la productividad y la salud animal. Con estos avances, los investigadores esperan que sus resultados influyan en las decisiones de manejo en la industria porcina y, a largo plazo, contribuyan a mejorar el bienestar de los animales en otras especies, incluidos los humanos.